Recupérate de las Vacaciones y Vuelve a tu Balance

Una de las situaciones más comunes a la que nos enfrentamos al regresar a casa después de unas vacaciones, es sentirnos un poco deteriorados por todas las actividades del verano. Desplazarnos a otros lugares que tienen condiciones climáticas distintas al lugar donde vivimos cambia nuestra fisiología, y si nos descuidamos, en algunas ocasiones nos puede generar un desequilibrio tanto físico como emocional. Y aun cuando no salimos de nuestra ciudad, el verano trae cambios en nuestras actividades diarias: nuestras horas de sueño, nuestra alimentación, el ejercicio e incluso todo lo que perciben nuestros cinco sentidos cambia. Entre reuniones con amigos, viajes familiares, desvelos y atracones nuestro cuerpo entra en desequilibrio.

De acuerdo a las corrientes de medicina holística, nuestro cuerpo está íntimamente relacionado con nuestra mente, y también con el entorno en que vivimos. Por lo que cada experiencia que perciben nuestros sentidos, desde la comida, las actividades y las personas que nos rodean, todo esto tiene un efecto fuerte y directo en cómo nos sentimos física y emocionalmente.

Si durante nuestras vacaciones, descuidamos nuestra alimentación, ingiriendo mayormente grasas y carbohidratos, que se consideran alimentos pesados, lo más seguro es que nuestro cuerpo se sienta de la misma manera: pesado. Es por eso, que nos cuesta trabajo levantarnos y empezar el día. Si a esto agregamos toxinas como alcohol y cigarro, no solo nuestro cuerpo físico empieza a modificar su metabolismo, sino también nuestro sistema nervioso, y esto empieza a tener un efecto en nuestra mente, nos es difícil concentrarnos, no pensamos con claridad, o en algunos casos incluso genera ansiedad. El último factor que influye en esto, es el cambio de ritmos que hace nuestro organismo durante las vacaciones, ya que nuestro cuerpo está hecho para funcionar en armonía con los ritmos de la naturaleza, uno de ellos, el ritmo circadiano, marca el límite del día y la noche, diciéndole al cuerpo cuando debe entrar en actividad y cuando el cuerpo debe descansar; cuando se rompe este ritmo durante las vacaciones, nuestro cuerpo no descansa ni se renueva como debería, generando en ocasiones una baja de defensas, con las que no podemos enfrentar el daño hecho con el exceso de actividades, nuestra alimentación y consumo de toxinas, dando como resultado enfermedades.

El primer paso para volver al balance, es lograr una perfecta armonía entre estas tres partes de nuestra existencia, y esto solo se logra estando más atentos a las necesidades de nuestro cuerpo, de tal forma que podamos hacer elecciones más conscientes que nos lleven a un estado de bienestar y felicidad.

Aquí te presentamos una guía fácil de 4 pasos, para recuperarte de las vacaciones y volver a tu balance:

 

1. Desintoxica tu Cuerpo

 

Elige un día de la semana, en el que puedas desintoxicar tu cuerpo con un “fasting” ligero. Fasting es lo que nosotros conocemos como ayuno, pero no se refiere a dejar de comer toda la mañana hasta que nuestro cuerpo se sienta a punto del desmayo, de hecho esto puede ser contraproducente justo ahora que tu cuerpo necesita más energía para recuperarse. El ayuno se refiere a que trates de tomar muchos líquidos, y que procures que la mayor cantidad de alimentos que lleves a tu cuerpo ese día entren en forma de caldos y sopas de verduras, y jugos de frutas. Puedes empezar el día con un buen jugo verde, hay muchas maneras diferentes de hacerlo, y todas son buenas. Lo importante de este tipo de jugos, es que te ayudan a disminuir la retención de líquidos que está haciendo tu cuerpo, te ayudan a deshincharte y a desinflamar cualquier parte de tu cuerpo afectada por la mala alimentación.

 

2. Asegúrate de darle a tu cuerpo suficiente descanso

 

El sueño reparador es clave para tener energía vital y salud. Esta comprobado que el dormir, es el periodo de tiempo que el cuerpo utiliza para renovarse a sí mismo. Aun así, muchas veces elegimos no dormir lo suficiente, o no de la forma adecuada. La realidad, es que a la larga, el sueño inadecuado interrumpe el balance natural del cuerpo, debilita el sistema nervioso, contribuye al aumento de peso, la depresión y acelera el envejecimiento. Los seres humanos normalmente necesitamos de seis a ocho horas de sueño reparador cada noche. Trata de reponer todas las horas de sueño, que no le diste a tu cuerpo durante las vacaciones, no tienen que ser continuas, pero puedes irte a dormir un poco más temprano durante estas primeras semanas, esto te ayudará a tener jornadas de sueño

un poco más estables y recuperar tu balance.

 

3. Implementa una dieta saludable

 

Lo primero que hacemos cuando nos sentimos cansados y deteriorados por las vacaciones, es querer comer tacos, tortas, pasteles o algo que pueda levantarte el ánimo. Esto puede generar un placer inmediato, pero tu cuerpo seguirá acumulando las toxinas de las cuales te quieres deshacer. Entre más pesada sea tu comida, más pesado y cansado te seguirás sintiendo. Trata de disminuir el consumo de carbohidratos y azúcares, ya que cuando se comen en exceso, estos pueden hacer más lento nuestro metabolismo, y hacernos subir de peso, algunos ejemplos son el pan, las pastas, la carne y los postres. Trata de incluir proteína suficiente en tu alimentación diaria y aumentar el consumo de verduras, que son desinflamatorias, deshinchan y nos ayudan a acelerar el metabolismo. Ejemplos de estos alimentos pueden ser los rábanos, el jengibre, la mostaza, pimientos, espinacas, hongos, el té, lentejas, lechuga, entre otros.

 

4. Empieza un Programa de Ejercicio

 

El ejercicio también te ayudará liberar toxinas. Un programa completo de ejercicio, incluye ejercicios que desarrollan la flexibilidad, ejercicios cardiovasculares, y fortalecimiento. Encuentra un ejercicio aeróbico que te guste, y que pudieras hacer 3 o 4 veces a la semana, durante por lo menos 30 minutos. Después de que tu cuerpo haya calentado, invierte de cinco a diez minutos en estiramientos. Y asegúrate de incluir entrenamiento para fortalecer los mayores grupos de músculos en el cuerpo. La clave es empezar poco a poco, y hacer algo que te guste, te sorprenderás de que tan rápido habrás avanzado y mejorado tu desempeño, pero sobretodo te ayudará a recuperar tu balance.

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.