Nutrición por dentro y por fuera

Tu equilibrio y balance dependen de todo aquello que percibes con tus cinco sentidos. Nutrición, no es solo lo que comes, también es lo que tocas, lo que piensas y lo que sientes, todo lo que percibes con tus cinco sentidos representa nutrición para tu mente y cuerpo.

Los seres humanos somos parte de un todo, de esta forma estamos en permanente contacto con todo lo que nos rodea, y nos alimentamos de las experiencias que vivimos todos los días, por eso es importante que cuidemos todo aquello que llevamos a nuestro organismo y como lo procesamos. Aquí te comparto ocho maneras de nutrirte por dentro y por fuera:

 

  1. Aliméntate de acuerdo con tus necesidades únicas.

Para mantener el equilibrio en nuestro cuerpo es importante alimentarnos sanamente. Sin embargo, el Ayurveda nos enseña que primero tenemos que cuidar nuestra digestión. La digestión es la inteligencia de nuestro organismo, gracias a nuestra digestión podemos extraer los nutrientes de los alimentos y liberar las toxinas. Elige una alimentación que vaya de acuerdo con tu tipo de digestión. En Ayurveda cada persona es diferente y tiene un tipo de digestión específico. Identificar tu tipo de digestión, te ayudará a elegir los alimentos que más favorecen tu digestión y procesar y metabolizar mejor tus alimentos para extraer todos los nutrientes necesarios para tu sistema.

 

  1. Rodéate de personas que tengan tu misma vibración.

Nos convertimos en las personas con las que pasamos la mayor parte del tiempo. Nuestro sistema mente cuerpo representa energía que está siempre intercambiándose con la energía de quien tenemos a nuestro alrededor. Rodéate de personas que te hagan sentir ligero, alegre, seguro, de esta forma estarás elevando tu vibración y no suprimiendo tu energía. Asegúrate de pasar tiempo con personas a las que admiras y contribuyen a tu crecimiento y bienestar.

 

  1. Abre tu corazón a experiencias que alimenten tu espíritu.

El mundo está lleno de posibilidades que llegan todos los días a nosotros. Trata de elegir cada día experiencias que estén alineadas con tu espíritu. Trata de apartar un momento de silencio y meditación al día, en el que puedas estar en plena conexión contigo mismo. Entre más tiempo te dediques a ti, se fortalecerá la conexión entre tu mente, cuerpo y espíritu. Tu voz interior se hará más fuerte, y podrás tomar decisiones que estén alineadas con tu más alto bien. Tómate un tiempo para leer tu libro favorito o escribir en un journal tus emociones. Regálate este tiempo personal todos los días.

 

  1. Busca tu independencia emocional

Toma control nuevamente de tus emociones. Tus emociones son tuyas, no tienen nada que ver con el comportamiento de otros. Cuando tus emociones dependen de lo que hace otra persona, has perdido control de ellas. Tienes que saber que tu eres responsable en cada momento de la forma en que respondes a determinada situación o persona, y que la emoción que elijas para responder a esta situación tiene que ver con tu propia historia y la forma en que la percibes. Cuando notes que algo te altera o te molesta, es momento de iniciar tu propia indagación y descubrir qué es lo que falta sanar, solo cuando sanes tu propia historia podrás recuperar el control de tus emociones, sin dejar que sigan condicionando tus reacciones hacia una persona o bajo cualquier circunstancia.

 

  1. Evita imágenes, noticias o conversaciones negativas.

Todo lo que ves, escuchas, pruebas y tocas crean un estimulo en tu mente que tiene un efecto en tu cuerpo. Cuida lo que ven tus ojos, trata de no llenarte de noticias alarmantes ni imágenes perturbadoras, porque alteran tu sistema nervioso que influye en muchas funciones de tu organismo. Cuando tu cuerpo y mente están expuestos a esto, tu energía también se altera o se disminuye. Todos los días haz la elección consciente de ver paisajes que te hagan sentir pleno, escucha la música que te hace sentir ligero y elige programas que te hagan reír o se conecten con tu corazón.

 

  1. Conecta con la naturaleza

Somos parte de la naturaleza, todo en la naturaleza tiene la esencia del espíritu, cuando estamos cerca de la naturaleza estamos en pleno contacto con nuestra esencia que es espiritual. Estar en la naturaleza te nutre tanto a ti como lo hace con cualquier ser vivo sobre la faz de la tierra. Sal a caminar, trata de tener contacto con el agua, con la vegetación, con el aire, contempla un atardecer o un amanecer, todo esto está lleno de prana, la energía vital que te nutre de forma espontánea te sana y te hace sentir bien.

 

  1. Busca tu propósito

No hay nada que te nutra más en todos los niveles de tu ser que descubrir tu propósito, saber cual es tu pasión y dedicarte a desarrollarla todos los días de tu vida. Todos tenemos una razón de por qué estamos aquí, todos nacimos con un don y un talento único que nos fue otorgado para servir a la humanidad y así realizarnos. Todos los días toma una acción para descubrir tu propósito, haz una lista de tus talentos y reflexiona como puedes usarlos en beneficio de otros. Nada te enriquece más que dar algo valioso de tu ser los demás.

 

  1. Cuida de tu cuerpo

Trata de tener un “Me time” todos los días. Un espacio en donde hagas un ritual dedicado a cuidarte y consentirte. Escucha tu música preferida, prende una vela o incienso, hazte un masaje personal o abhyanga, tómate un baño caliente y acompáñalo con tu té preferido. Date este tiempo con calma, muchas veces estamos dedicados a los demás, pero fallamos en darnos tiempo a nosotros mismos.

 

 

Recuerda lo más importante eres tu, cuando tu estás en equilibrio, puedes ser la mejor versión de ti mismo para los demás. Nutre tu ser por dentro y por fuera.

 

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